Por: Guillermo Salas Razo
Los datos del Financial Times son claros: México ya es el principal pulmón energético de Cuba, aumentando sus envíos de crudo un 56%. Es un gesto de solidaridad histórica, sí, pero en el tablero geopolítico actual, mover estas piezas justo antes de la revisión del T-MEC nos pone en una situación de «vivir al límite».
Como observador del sector, la preocupación no es la ayuda en sí, sino el riesgo sistémico para nuestros productores, especialmente en Michoacán.
¿Por qué la alerta para el agro?
* El agro es el rehén favorito: En las tensiones diplomáticas, los aranceles o las «trabas fitosanitarias» a productos como el aguacate y las berries son la primera moneda de cambio.
* Logística bajo la lupa: Un roce con EE. UU. por el «factor Cuba» puede ralentizar las aduanas. Para un producto perecedero, una hora de retraso es dinero perdido.
* Certidumbre vs. Ideología: La soberanía alimentaria de México depende de insumos y tecnología que fluyen por el tratado comercial. No podemos descuidar el motor que alimenta al país por un compromiso externo.
La solidaridad es un valor, pero la prudencia estratégica es una obligación. México debe ser un buen hermano regional sin que eso signifique ponerle piedras en el camino a nuestros productores. No se trata de dar la espalda a nadie, sino de blindar nuestro sector productor de alimentos para los mexicanos.

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