Isidro Galicia/politics
La salud del presidente López Obrador abrevió el proceso de elección de la candidatura presidencial. La salud de la república se encuentra en vilo. La sucesión está en marcha.
El viernes pasado por la noche Obrador convocó a una reunión emergente en el Palacio Nacional; no era articular al partido de cara a la sesión de esa misma noche, simplemente fue el marco político. En el fondo, se deslizó la posibilidad de un gran acuerdo entre los aspirantes, obviamente con el propósito de cerrar el paso a una ruptura entre los presidenciables.
No obstante, dentro de los acuerdos, esa noche al menos uno de los aspirantes optó por sumarse a quien resulte electo (a).
Antes de concretar la reunión y posar para la imagen que complementaria la retorica de unidad, se pre determinó que el candidato de Morena será ungido para el mes de agosto, para entonces, Obrador habrá iniciado con la sucesión del poder y preparado al gobierno para cualquier eventualidad concerniente a su salud.
La noche pasada en Palacio Nacional simbolizó la continuidad del proyecto de Obrador y la imposición presidencial de una unidad forzada. Hasta hoy, la cohesión política en morena está sostenida por el verticalismo del presidente.