Por: Guillermo Salas Razo

En la actualidad la humanidad se enfrenta a grandes desafíos, desde el cambio climático hasta la escasez de recursos naturales. Estos problemas requieren soluciones innovadoras y sostenibles para garantizar un futuro mejor para las generaciones venideras.

En este sentido, el recurso más valioso que tenemos para enfrentar estos desafíos son la mente y el talento de los jóvenes, especialmente en el campo.

Los jóvenes son la fuerza impulsora del cambio y la innovación en cualquier sociedad. Son la generación que heredará el mundo y, por lo tanto, es crucial que se les involucre en la búsqueda de soluciones sostenibles para los problemas que enfrentamos en el campo. Su mente fresca y su creatividad son fundamentales para encontrar nuevas formas de producir alimentos de manera más eficiente y sostenible, así como para preservar los recursos naturales.

Además, los jóvenes tienen una mayor conciencia ambiental y una mayor preocupación por el futuro del planeta. Han crecido en una época en la que el cambio climático y la degradación del medio ambiente son temas recurrentes en los medios de comunicación y en la educación. Por lo tanto, están más dispuestos a adoptar prácticas sostenibles en su vida diaria y en su trabajo en el campo.

Otro aspecto importante del talento de los jóvenes es su capacidad para utilizar la tecnología de manera efectiva. En la actualidad, la tecnología juega un papel crucial en la agricultura y en la gestión de los recursos naturales. Los jóvenes están más familiarizados con las últimas tecnologías y tienen una mayor habilidad para adaptarse a los cambios tecnológicos. Esto les permite implementar prácticas agrícolas más eficientes y sostenibles, así como utilizar herramientas digitales para monitorear y preservar los recursos naturales.

Además, los jóvenes tienen una mentalidad emprendedora y están dispuestos a asumir riesgos. Esto es fundamental para el desarrollo de nuevas ideas y proyectos que puedan contribuir a un futuro sostenible en el campo. Su entusiasmo y su pasión por el cambio son una fuente de motivación para impulsar iniciativas sostenibles en el campo.

Sin embargo, para aprovechar al máximo el recurso más valioso de los jóvenes, se necesita que desde las instituciones académicas y formativas les proporcionemos las herramientas y oportunidades adecuadas.

Esto incluye una educación de calidad que les permita adquirir conocimientos y habilidades relevantes para el campo, así como programas de capacitación y financiamiento para emprendimientos sostenibles. Además, es importante involucrar a los jóvenes en la toma de decisiones y en la implementación de políticas relacionadas con el campo y el medio ambiente.

 La creatividad, conciencia ambiental, habilidades tecnológicas y mentalidad emprendedora de nuestros jóvenes son esenciales para encontrar soluciones innovadoras y sostenibles a los desafíos que enfrentamos.

Por lo tanto, es responsabilidad de todos (gobiernos, empresas, sociedad en general y por supuesto de nuestras Universidades), el proporcionar a los jóvenes las herramientas y oportunidades necesarias para que puedan contribuir de manera significativa a un futuro sostenible en el campo, #Palabra_de_Nicolaíta.