Por: Guillermo Salas Razo

 

Como ya he venido mencionando, la agricultura extractivista, la sobreexplotación del agua y la sobre migración por escasez; son algunos de los problemas que enfrenta nuestro campo.

 Una Agricultura Extractivista tiene un impacto altamente negativo cuando no se realiza correctamente y de forma responsable; situación que ocurre constante. Esta práctica agrícola se define como el aprovechamiento directo de los recursos naturales como hierbas o pastos y madera para uso de la actividad agrícola.

Ejemplos de ello son: la deforestación, que se presenta como un factor de destrucción de la tierra y una absoluta destrucción de la biodiversidad. Esta práctica está relacionada con el sobrepastoreo de las tierras, que también resultan en la erosión y la desertificación de las tierras.

 La agricultura extractivista está ligada al uso y manejo irresponsable de esos recursos naturales, provocando la pérdida de nutrientes en el suelo y por consecuencia una baja capacidad de recuperación para los bosques y praderas naturales. Esta práctica desmedida sigue contribuyendo a la disminución de los recursos hídricos, generando lo que ya estamos observando: “la desaparición de cuerpos de agua”.

 Para evitar estos graves impactos provocados por la agricultura extractivista, es importante el desarrollo de programas de conservación de los bosques, educar a los agricultores sobre la gestión sustentable de los recursos forestales, y ofrecer asistencia técnica para mejorar la calidad del suelo y la producción. Además, se debe desarrollar una legislación que incentive la conservación de los recursos naturales y garantice los mejores resultados posibles para los agricultores.

 En cuanto a la Sobre Explotación del Agua, esta representa un problema cada vez más grave en el mundo, ya que su uso y consumo irresponsable, nos coloca cada vez más cerca de un punto sin retorno.

El agua es un recurso esencial para nuestras vidas, el desarrollo económico, la preservación del medio ambiente y la estabilidad de los ecosistemas. Sin embargo, en los últimos años ha sufrido una sobre explotación masiva; esta situación se agrava cuando los gobiernos fallan a la hora de regular el uso correcto del agua que se encuentra disponible.

 La explotación excesiva del agua para la producción de alimentos, la extracción de aguas subterráneas, así como el uso irresponsable de fertilizantes y pesticidas está causando grandes cantidades de contaminación con consecuencias fatales para el medio ambiente. El agua contaminada puede contener patógenos, microorganismos o químicos peligrosos para la salud, como arsénico, nitratos, plomo o mercurio, que provocarían enfermedades que van desde daños oculares hasta cáncer.

 Por eso es necesario adoptar medidas urgentes para combatir este problema, y para ello el gobierno debe implicarse más en el uso y conservación del agua. Por ejemplo, mantener fuertes normas de suministro de agua y prevenir el acceso ilegal a los recursos hídricos. De igual forma, algunas tecnologías como los dispositivos ahorradores de agua pueden ser útiles, al igual que fomentar la educación, especialmente en áreas donde el uso del agua no es tan común.

Se necesitan soluciones inmediatas y a largo plazo para evitar la sobre explotación del agua. Soluciones definitivas que adopten enfoques sostenibles y responsables.

Y en cuanto a la Sobre Migración, esta visibiliza los desplazamientos masivos de personas que se ven obligadas a migrar; un fenómeno presente en nuestro País y Estad. Se destacan como causas principales la pobreza, la violencia, la desigualdad, la desintegración social, la falta de oportunidades de trabajo y una mayor presión sobre el medio ambiente.

Esta sobre migración representa una importante problemática, en la cual, si bien es cierto que muchos migrantes han encontrado nuevas oportunidades en sus destinos finales, también hay otros que siguen sin poder encontrar ni la seguridad ni el trabajo que merecen, exponiéndolos a una mayor vulnerabilidad y riesgo de explotación.

 Por eso es necesario que como país defendamos los derechos de los migrantes y se busquen soluciones que mejoren su situación como políticas públicas encaminadas a reducir la pobreza, la violencia y la desigualdad; además de garantizar un trato justo y respetar los derechos humanos de todos los migrantes.

En su lucha contra la adversidad, el campo necesita normas de protección y respeto al ambiente, educar a la población rural en mejores prácticas agrícolas de conservación y ahorro del recurso hídrico, y garantizar un trato justo y respetuoso para los desplazados migrantes. Estas soluciones son esenciales para garantizar un futuro viable del campo, #Palabra de Nicolaíta.